Sácate una foto, obsérvala y dime si en esa imagen puedes leer algo de ti.

La masificación de la fotografía, el surgimiento de las redes sociales en la web, las cuestiones estético-corporales… han desencadenado un drástico cambio en la concepción del retrato contemporáneo.

Miremos atrás y situémonos en aquellos tiempos en los que no existía la fotografía y tan solo unos pocos podían permitirse la compra de un retrato pictórico. Repasemos los rostros, los gestos, los ropajes, el atrezzo… y juguemos a adivinar cómo fue aquella persona. El lienzo está lleno de pistas, de referencias, de alusiones escondidas tras las manchas del pincel.

Ese hombre con la barbilla ligeramente levantada, nos mira por encima del hombro con gesto altivo. Y la mujer de traje de noche aguanta la respiración, encarcelada en el corsé, mientras finge que todo va bien.

Y es que estos retratos nos han contado siempre más de lo que a simple vista vemos. Es un retrato físico y psicológico de la persona; unión de cuerpo y esencia en un mismo soporte.

Hoy en día, la esencia se ha devaluado y ha llegado a evaporarse de las fotografías de retrato.

La “foto-carnet”, fondo blanco, luz difusa, toma frontal, sin gesto, sin expresión, uniformadora. La imagen nos muestra puro físico, cuerpo, materia… La esencia escapa de la toma, o simplemente la discriminamos a la hora de fotografiar.

Y lo mismo ocurre con el nuevo fenómeno de la “foto-tuenti”, caracterizada por ser tomas en picado que estilizan nuestros rasgos faciales. Una vez más, la estética, lo corpóreo, le gana la batalla a lo inmaterial, al ánima de la persona.

Ahora es el momento de dejar nuestros cuerpos de lado, y empezar a mirar nuestro interior, reconocer nuestras esencias y atrevernos a registrarlas fotográficamente.

Estas ánimas están insertas en lo intrínseco de los objetos de sociedad de consumo. Tendemos a adquirir elementos a un ritmo frenético creyendo que “somos lo que tenemos”. Con este trabajo vamos a elevar esta máxima hasta que los objetos sean más esencia que nosotros mismos.